Cinco de enero.

 

” … Era como tocar el mundo con las manos enfundadas en un par de guantes quirúrgicos. Allí tumbado, oyendo cómo el mar roía sin prisas la orilla… Era tan diferente ahora. Ahora, el ayuno de su alma había concluido; ahora saboreaba cada instante de su existencia, cada segundo de sí mismo, y descrubría maravillado cómo cada uno sabía distintinto al anterior. Era com renacer, como despertar. Oh, la maravillosa belleza de lo simple… “

El vigilante de la salamandra. Félix J.Palma

 

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Canvia )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Canvia )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Canvia )

Connecting to %s